Guía práctica 2026 — escrita por un abogado con más de 15 años en los juzgados de Nuevo León.
El divorcio incausado permite a cualquiera de los cónyuges disolver el matrimonio sin tener que probar una causa específica (infidelidad, abandono, etc.). Basta con manifestar la voluntad de divorciarse. Esta figura existe en México desde 2008 y ha simplificado enormemente el proceso.
Cualquiera de los dos cónyuges, de forma unilateral o de mutuo acuerdo. No importa si el otro no quiere divorciarse: el juez puede decretar el divorcio de todas formas. Lo que sí queda pendiente es el acuerdo sobre hijos y bienes.
Tu abogado presenta la demanda ante el Juzgado de lo Familiar. Se señala el régimen patrimonial, si hay hijos y el estado civil. El juzgado admite y cita a las partes.
Si es de mutuo acuerdo, se ratifica el convenio sobre hijos y bienes. Si es unilateral, la otra parte puede contestar, proponer un convenio o simplemente no comparecer — el juicio sigue igual.
El juez decreta la disolución del vínculo matrimonial. En casos sin conflicto, esto puede ocurrir en la misma audiencia inicial o en pocas semanas. Si hay bienes o hijos en disputa, el proceso continúa para resolver esas cuestiones.
Si se casaron en sociedad conyugal, los bienes adquiridos durante el matrimonio se dividen. Puede hacerse por acuerdo, peritos avaluadores o mediante juicio.
Una vez firme la sentencia, se inscribe la disolución en el Registro Civil de N.L. para que surta efectos ante terceros. Tu acta de matrimonio quedará anotada con la leyenda de divorcio.
Los costos incluyen honorarios del abogado, derechos de juzgado (aranceles) y, si hay bienes, gastos de peritaje. El rango varía mucho según la complejidad. Lo que sí puedes hacer es comenzar con una asesoría de $150 en Tribu Legal para conocer tu situación concreta antes de comprometerte con un proceso.
Habla con un especialista familiar. Asesoría digital $150 o consulta personalizada con honorario según tu caso.
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